
Naturaleza y fauna
La naturaleza de Jordania es mucho más variada de lo que su tamaño sugiere. En poca distancia hay bosques de robles, cañones con arroyos, oasis en el desierto, dunas de arena, el salado mar Muerto y coloridos arrecifes de coral. Una red de espacios protegidos ayuda a conservar estos hábitats e invita a los visitantes a explorarlos a pie.
La protección de los espacios naturales
La Real Sociedad para la Conservación de la Naturaleza, conocida como RSCN, se fundó en 1966 y gestiona muchas de las reservas naturales de Jordania. Su labor combina la protección de plantas y animales con la creación de empleo para las comunidades locales, por ejemplo como guías, guardas, cocineros y artesanos. Casas de huéspedes, zonas de acampada y ecolodges en varias reservas permiten a los visitantes alojarse cerca de la naturaleza.
Otros espacios protegidos están gestionados por distintos organismos. Wadi Rum, por ejemplo, lo gestiona la Autoridad de la Zona Económica Especial de Áqaba, y los arrecifes de coral al sur de Áqaba están protegidos como parque marino. En conjunto, estas áreas abarcan desiertos, bosques, humedales, montañas y mar, y protegen especies que no se encuentran en ningún otro lugar de la región.

Reserva de la Biosfera de Dana
Dana es una de las mayores reservas naturales de Jordania y se extiende desde las tierras altas, cerca del pueblo de Dana, hasta las tierras bajas desérticas de Wadi Araba. En esa corta distancia abarca varias zonas climáticas y de vegetación distintas. Los visitantes pueden caminar entre el histórico pueblo de piedra y la zona de Feynan, y es posible ver íbices, aves rapaces y plantas poco comunes.
Reserva de la Biosfera de Mujib
La Reserva de Mujib se extiende por el lado oriental del mar Muerto, y algunas de sus zonas figuran entre las reservas naturales más bajas de la Tierra. Profundos cañones de arenisca llevan arroyos y cascadas hacia el mar Muerto. Los senderos acuáticos por los estrechos desfiladeros son populares en los meses más cálidos. La reserva es también hogar del íbice de Nubia.
Reserva Forestal de Ajlun
Situada en las colinas del norte de Jordania, la Reserva Forestal de Ajlun protege un bosque de robles perennes, pistacheros, algarrobos y madroños. Senderos señalizados atraviesan el bosque y llegan a los pueblos cercanos, donde mujeres de la zona dirigen pequeños talleres de jabón, caligrafía y otras artesanías. En la zona se ha reintroducido el corzo.
Reserva de los Humedales de Azraq
Azraq es un excepcional oasis en la Badia oriental, donde los manantiales formaban antiguamente grandes lagunas y marismas. Con el tiempo se perdió gran parte del agua, pero una parte del humedal se ha restaurado. Es una parada importante para las aves migratorias y el hogar del killi de Azraq, un pequeño pez que no existe en ningún otro lugar del mundo.
Reserva Natural de Shaumari
Creada en 1975 cerca de Azraq, Shaumari nació como centro de cría de animales del desierto en peligro de extinción. Desempeñó un papel importante en la reintroducción del órix árabe en libertad. Los visitantes pueden ver también otras especies del desierto, como gacelas y el asno salvaje asiático, y conocer los esfuerzos por proteger la fauna del desierto.
Área Protegida de Wadi Rum
Wadi Rum es un desierto de arena roja, montañas de arenisca y granito, arcos naturales y estrechos cañones. Lo gestiona la Autoridad de la Zona Económica Especial de Áqaba, y la UNESCO lo ha inscrito tanto por su belleza natural como por sus miles de inscripciones y dibujos rupestres antiguos. Guías beduinos locales organizan excursiones en todoterreno, caminatas y paseos en camello.
Reserva Forestal del Yarmuk
En el extremo norte, cerca del río Yarmuk, esta reserva protege una de las mejores zonas de bosque de robles caducifolios de Jordania, en especial de roble del Tabor. Sus colinas onduladas acogen una gran variedad de aves, mamíferos y flores silvestres. Es un destino más tranquilo que muestra la cara verde y mediterránea del paisaje jordano.
El Jordan Trail
Este sendero de largo recorrido atraviesa Jordania desde Umm Qais, en el norte, hasta Áqaba, en el sur, pasando por bosques, pueblos, cañones, yacimientos antiguos y desiertos. Está dividido en tramos que se pueden recorrer por separado. Muchos caminantes recurren a guías locales, que conocen las rutas, el tiempo y las comunidades del camino.
Corredor de migración de aves
El valle del Rift es una de las rutas de migración de aves más concurridas del mundo. Cada primavera y cada otoño pasan por Jordania grandes cantidades de aves rapaces, cigüeñas y pájaros cantores. Áqaba, Azraq, Dana y el valle del Jordán son buenos lugares para observarlas, sobre todo a primera hora de la mañana.
Lirio negro
El lirio negro es la flor nacional de Jordania. Sus grandes pétalos de color morado oscuro parecen casi negros vistos de lejos. Florece brevemente a principios de la primavera en unos pocos lugares de las tierras altas, a menudo en laderas rocosas y en los bordes de los campos. Es una planta protegida, así que se anima a los visitantes a fotografiarla y dejarla intacta.
Órix árabe
El órix árabe es un antílope blanco de cuernos largos y rectos, muy bien adaptado a la vida en el desierto. Después de que desapareciera en libertad en la región, los programas de cría, entre ellos el de Shaumari, ayudaron a recuperarlo. Hoy también hay órices en Wadi Rum, y el animal se considera a menudo un símbolo de la conservación en Jordania.
Geología del mar Muerto
El mar Muerto ocupa la parte más profunda del valle del Rift del Jordán, donde la corteza terrestre se separa lentamente. Su orilla está a más de 430 metros bajo el nivel del mar. Su altísimo contenido en sal hace flotar a los bañistas, y la sal forma cristales a lo largo de la orilla. El nivel del agua lleva décadas bajando de forma constante.
Arrecifes de coral del mar Rojo
Justo al sur de Áqaba, los arrecifes de coral empiezan a pocos metros de la playa, por lo que son de fácil acceso para quienes hacen esnórquel o buceo. Albergan peces de colores, tortugas marinas y muchos tipos de coral. Un parque marino protegido ayuda a conservar los arrecifes, y se pide a los visitantes que no toquen, alimenten ni recojan nada bajo el agua.
El Jordan Trail
El Jordan Trail es una ruta de senderismo de largo recorrido de unos 675 kilómetros que atraviesa el país desde Umm Qais, en el extremo norte, hasta Áqaba, a orillas del mar Rojo. Pasa por decenas de pueblos y ciudades y enlaza muchos de los principales atractivos naturales e históricos del país, como Ajlun, Salt, Madaba, la zona de Mujib, Karak, Dana, Petra y Wadi Rum.
Recorrer el sendero completo lleva entre cinco y seis semanas, pero la mayoría de la gente elige uno o varios tramos. Cada tramo tiene un carácter distinto, desde las colinas verdes y los olivares del norte hasta los cañones, las montañas de arenisca y el desierto abierto del sur. Los caminantes suelen alojarse en casas de los pueblos, campamentos y casas de huéspedes, lo que les ofrece una visión cercana de la vida rural y de la hospitalidad.

Aves y plantas
Jordania se encuentra en una de las principales rutas migratorias de aves del mundo, que sigue el Gran Valle del Rift entre África, Europa y Asia. En primavera y otoño pasan por el cielo grandes cantidades de cigüeñas, águilas, ratoneros y aves más pequeñas. Humedales como el de Azraq y valles verdes como el de Dana son lugares excelentes para observarlas. El camachuelo del Sinaí, un pequeño pájaro rosado de las montañas del sur, está considerado el ave nacional de Jordania.
La flora del país también es rica, con más de 2000 especies registradas. El lirio negro, la flor nacional de Jordania, florece a principios de la primavera en unas pocas zonas de las tierras altas, con pétalos de un morado oscuro, casi negro. Otras flores de primavera son las anémonas, los tulipanes, las amapolas y los ciclámenes. En los bosques del norte, robles perennes, pinos, pistacheros y madroños crecen en laderas rocosas.

El mar Muerto y el mar Rojo
El mar Muerto se encuentra en el valle del Rift del Jordán, una profunda fosa formada por el lento movimiento de dos grandes placas de la corteza terrestre. Su orilla es el punto más bajo de la tierra firme, a más de 430 metros bajo el nivel del mar. Su agua es unas diez veces más salada que la del océano, por lo que los bañistas flotan fácilmente en la superficie. Rico en minerales, el barro del mar Muerto se aprecia para el cuidado de la piel. El nivel del agua ha ido bajando alrededor de un metro al año.
En el extremo sur del país, el golfo de Áqaba alberga arrecifes de coral cerca de la orilla, con cientos de especies de peces, corales y otras formas de vida marina. Sus aguas cálidas y transparentes hacen de la zona un destino popular para el esnórquel y el buceo durante todo el año. Los arrecifes son frágiles, por lo que se pide a los visitantes que no toquen ni pisen los corales y que usen protector solar respetuoso con los arrecifes.
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