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Gobernación de Karak
Sur de Jordania · Capital: Kerak

Gobernación de Karak

La gobernación de Karak se extiende desde una meseta alta y azotada por el viento hasta la orilla sur del mar Muerto. Su capital está coronada por uno de los mayores castillos medievales de la región, un hito de la Carretera del Rey. Cañones profundos, pueblos agrícolas y una fuerte identidad local dan carácter a la zona.

Meseta, cañones y el Ghor

El corazón de la gobernación es la meseta de Karak, una fértil tierra alta de campos de trigo y pequeños pueblos situada a casi 1.000 metros. Por todos lados, la meseta está cortada por valles profundos, entre ellos el gran Wadi Mujib al norte y Wadi al-Hasa al sur. Al oeste, el terreno cae bruscamente hacia el Ghor, las tierras bajas junto al sur del mar Muerto, donde el clima es caluroso y los cultivos se riegan con arroyos que bajan de las montañas. La diferencia de altitud entre el castillo y la orilla del mar Muerto supera con creces los 1.000 metros.

Kerak y sus localidades

La ciudad de Kerak está construida sobre una cima estrecha y triangular rodeada de valles, con el castillo en su extremo sur. Sus calles antiguas tienen casas de piedra de la época otomana, pequeñas tiendas y mercados animados. La cercana Mu'tah alberga la Universidad de Mu'tah y se ha convertido en una localidad muy activa. En el Ghor, localidades como Ghor al-Mazraa y Ghor as-Safi son comunidades agrícolas rodeadas de campos y palmeras datileras. En la meseta, al norte de la ciudad, la localidad de Rabbah conserva los restos de un templo romano.

Kerak y sus localidades
Foto: Berthold Werner · CC BY 3.0

El castillo, santuarios y yacimientos antiguos

El castillo de Kerak lo empezaron los cruzados en la década de 1140 y pasó a dominio musulmán en 1188; después, los ayubíes y los mamelucos lo reforzaron. Sus largas salas abovedadas, pasadizos y torres se pueden recorrer a pie, y un museo en su interior cuenta la historia de la zona. En el pueblo de Al-Mazar al-Janubi, cerca de Mu'tah, se encuentran los santuarios de los primeros compañeros musulmanes que cayeron en la batalla de Mu'tah, en el año 629 d. C. Cerca de Ghor as-Safi, el Museo del Lugar más Bajo de la Tierra expone hallazgos de la región, y el yacimiento de la ladera conocido como la Cueva de Lot conserva restos de un monasterio bizantino.

Cañones y aguas termales

Karak ofrece algunos de los mejores paisajes de cañones de Jordania. La Reserva de la Biosfera de Mujib protege el curso bajo de Wadi Mujib, con senderos acuáticos por estrechas gargantas de arenisca que se abren a la orilla del mar Muerto. Wadi bin Hammad, al suroeste de la ciudad, es un valle verde donde manantiales templados corren entre palmeras y helechos, y los caminantes vadean el arroyo bajo altos acantilados. En las empinadas laderas sobre el mar Muerto vive el íbice de Nubia, y se pueden ver aves rapaces planeando sobre los valles.

Tradiciones agrícolas y el mansaf de Karak

La gente de Karak está orgullosa de sus tradiciones agrícolas y ganaderas. La meseta produce trigo, cebada y aceitunas, y en el Ghor se cultivan tomates, hortalizas y dátiles durante los cálidos meses de invierno. Karak es especialmente conocida por su jameed, el yogur seco elaborado con leche de oveja, que muchos jordanos consideran el mejor para preparar el mansaf. Quienes comparten aquí una comida suelen encontrar raciones generosas y una cálida hospitalidad. Los mercados locales venden también miel, mantequilla clarificada y hierbas secas del campo de alrededor.

Imprescindibles

  • 1El castillo de Kerak y su museo
  • 2Las calles antiguas de Kerak
  • 3Los senderos acuáticos de la Reserva de la Biosfera de Mujib
  • 4Los manantiales templados de Wadi bin Hammad
  • 5El Museo del Lugar más Bajo de la Tierra
  • 6Los santuarios de los compañeros en Al-Mazar al-Janubi
  • 7Mansaf preparado con jameed de Karak

Preguntas frecuentes

¿Merece la pena visitar Karak?

Sí. El castillo de Kerak es uno de los castillos medievales más grandes y evocadores de la región, con oscuras salas abovedadas y amplias vistas sobre los valles circundantes. La gobernación ofrece además caminatas por los cañones de Wadi Mujib y Wadi bin Hammad, el Museo del Lugar más Bajo de la Tierra y uno de los mejores mansaf de Jordania. Encaja fácilmente en un viaje entre Amán y Petra.

¿Cómo se llega a Karak desde Amán?

Hay dos rutas principales. La más rápida sigue la Carretera del Desierto hacia el sur y luego gira al oeste hacia Karak; tarda unas dos horas. La Carretera del Rey, más lenta, pasa por Madaba y cruza el profundo cañón de Wadi Mujib; tarda entre dos horas y media y tres, pero ofrece vistas espectaculares. También hay autobuses desde la estación de autobuses del sur de Amán.

¿Se puede visitar Karak de camino a Petra?

Sí, y muchos viajeros lo hacen. Karak está aproximadamente a medio camino entre Amán y Petra. Después de visitar el castillo, se puede seguir hacia el sur por la Carretera del Rey a través de Tafila, pasando por Dana y el castillo de Shobak, o volver a la Carretera del Desierto, más rápida. De Karak a Petra se tarda entre dos y tres horas, según la ruta y las paradas.

¿Qué es el mansaf de Karak?

El mansaf es el plato nacional de Jordania: cordero cocinado en una salsa de jameed, un yogur seco, servido sobre arroz y pan fino, a menudo con almendras o piñones por encima. Karak es famosa por su jameed, elaborado con leche de ovejas locales, y muchos jordanos creen que el mansaf preparado al estilo de Karak tiene el sabor más intenso y auténtico.