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Fuego en la colina: el castillo de Ajlun, las hogueras de señales y las palomas mensajeras
Historia · Ajlun

Fuego en la colina: el castillo de Ajlun, las hogueras de señales y las palomas mensajeras

Imagina una noche oscura en las colinas del norte de Jordania. En una cumbre lejana, de pronto, se aviva un fuego. Instantes después, desde las torres del castillo de Ajlun, una llama de respuesta se eleva hacia el cielo, y el mensaje sigue su camino más rápido de lo que podría llevarlo cualquier jinete.

Un castillo entre bosques

El castillo de Ajlun, conocido en árabe como Qal'at ar-Rabad, se alza en lo alto de una colina rodeada de bosques de pinos y robles en el norte de Jordania. Lo construyó en 1184 y 1185 Izz ad-Din Usama, un comandante al servicio del sultán Salah ad-Din, conocido en Occidente como Saladino. Su posición le permitía vigilar el valle del Jordán, los caminos de la región y las minas de hierro de las colinas cercanas. Más tarde, bajo los sultanes mamelucos, el castillo se amplió y se reforzó. Gruesos muros de piedra, torres, un foso seco y estrechos pasadizos lo convirtieron en una poderosa fortaleza, y sus constructores aprovecharon la forma natural de la colina para hacerlo aún más difícil de asaltar.

Una cadena de fuego

En la época medieval, las noticias podían enviarse a grandes distancias mediante hogueras de señales. Las torres se situaban en lo alto de las colinas de modo que cada una pudiera ver la siguiente. Cuando hacía falta una señal, se encendía un fuego de noche o se levantaba una columna de humo de día, y la estación siguiente la repetía, pasando el mensaje a lo largo de la cadena. Una señal sencilla podía recorrer grandes distancias en poco tiempo.

Según la tradición, Ajlun era uno de los eslabones de una cadena así, y una señal encendida aquí podía verse desde otras colinas y transmitirse hacia Damasco. A los narradores locales les gusta decir que las noticias podían viajar del valle del Jordán a Damasco en una sola noche. Los historiadores coinciden en que estos sistemas existían en esa época, aunque la ruta y los tiempos exactos no son seguros.

Una cadena de fuego
Foto: hikinginjordan · CC BY-SA 3.0

Mensajeros con alas

El fuego solo podía transmitir señales sencillas. Para mensajes más largos, los gobernantes de la época recurrían a las palomas. El Estado mameluco era famoso por su correo de palomas, en el que aves adiestradas llevaban pequeños mensajes escritos atados al cuerpo entre estaciones oficiales, volando de regreso a sus palomares. La tradición sostiene que el castillo de Ajlun criaba palomas con este fin, y a los visitantes se les suelen mostrar espacios que, según se dice, se usaban para las aves. Sea o no correcto cada detalle de la historia, lo cierto es que las palomas mensajeras formaban parte de la red de comunicaciones de la región y conectaban castillos y ciudades de Siria y Egipto.

Visitar Ajlun hoy

El castillo está a una hora y media en coche al norte de Amán. Cruza el puente sobre el foso, recorre las salas abovedadas y las escaleras y sube a los niveles superiores para disfrutar de amplias vistas sobre las verdes colinas. En los días despejados, la vista llega muy lejos sobre el valle del Jordán. Ajlun es una de las regiones más verdes de Jordania y está preciosa en primavera, cuando las flores silvestres cubren las laderas. Combina la visita al castillo con un paseo por la cercana reserva forestal, e imagina los fuegos y las aves que un día llevaron noticias desde esta misma colina.

Preguntas frecuentes

¿Quién construyó el castillo de Ajlun?

El castillo de Ajlun lo construyó en 1184 y 1185 Izz ad-Din Usama, un comandante al servicio del sultán Salah ad-Din. Más tarde lo ampliaron los mamelucos. El castillo dominaba el valle del Jordán, caminos importantes y las minas de hierro de la zona.

¿De verdad usaba palomas mensajeras el castillo de Ajlun?

El correo de palomas fue un sistema de comunicación bien documentado en época mameluca, que unía castillos y ciudades de toda la región. La tradición dice que el castillo de Ajlun criaba palomas y que también formaba parte de una cadena de hogueras de señales. El sistema en general es histórico, mientras que algunos detalles locales forman parte de la historia popular del castillo.

¿Cuánto tiempo se necesita para visitar el castillo de Ajlun?

La mayoría de los visitantes dedican entre una y dos horas a recorrer el castillo. Está a una hora y media en coche de Amán, así que muchos lo combinan con Jerash, que queda cerca, o con un paseo por los bosques de Ajlun. La primavera es especialmente bonita en esta región tan verde.