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El lenguaje de la taza: los rituales del café beduino en Jordania
Tradición · Vida beduina

El lenguaje de la taza: los rituales del café beduino en Jordania

En una tienda beduina, el café nunca es solo una bebida. Desde el momento en que los granos se tuestan sobre el fuego hasta el leve gesto de agitar la taza cuando ya has bebido suficiente, cada paso forma parte de una conversación callada sobre el respeto, la bienvenida y la confianza.

El sonido que llama a los invitados

El café beduino tradicional, conocido como qahwa sada, es amargo y aromático, se perfuma con cardamomo y se sirve sin azúcar. Según la manera antigua de prepararlo, los granos verdes se tuestan en una sartén de hierro de mango largo sobre el fuego, se dejan enfriar y se muelen en un mortero de madera llamado mihbash. Moler era todo un arte. El anfitrión golpeaba la mano del mortero contra sus paredes con un ritmo firme y musical, y el sonido se extendía por el campamento en el silencioso aire del desierto. Según la tradición, ese ritmo era una invitación: los vecinos que lo oían sabían que se estaba preparando café y que serían bienvenidos si se acercaban a compartirlo.

Cómo se sirve el café

El café se hierve en una cafetera de latón o de cobre de pico largo, llamada dallah, y se sirve en tacitas sin asa, llamadas finjan. Quien sirve sostiene la cafetera con la mano izquierda y ofrece la taza con la derecha. Solo se vierte un poco, apenas unos sorbos, porque el honor está en ser servido una y otra vez.

El invitado recibe la taza con la mano derecha. Cuando ya ha bebido suficiente, agita suavemente la taza de un lado a otro antes de devolverla. Ese pequeño movimiento le dice al anfitrión, sin palabras, que está satisfecho. Si devuelves la taza sin agitarla, el anfitrión la llenará de nuevo encantado. Sostener quieta la taza vacía se entiende como una petición de más.

Cómo se sirve el café
Foto: Abdulla Al Muhairi · CC BY 2.0

El significado de las tazas

Los narradores de Jordania y de todo el mundo árabe suelen explicar las tazas con nombres que riman, aunque los detalles varían de una región y de una familia a otra. En una versión muy extendida, la primera taza, llamada al-heif, la bebe el propio anfitrión para demostrar que el café es bueno y seguro. La segunda, ad-deif, es para el invitado, como señal de bienvenida. La tercera, al-keif, es para el disfrute.

Hay quien añade una cuarta taza, as-seif, la espada, que antiguamente se entendía como la promesa de estar al lado del anfitrión en tiempos difíciles. Según otra vieja costumbre, un invitado que venía a pedir ayuda podía sostener su taza sin beber hasta que el anfitrión aceptara escucharlo. Hoy estos significados se recuerdan con cariño, y la mayoría de los invitados simplemente disfrutan de una a tres tazas.

Compartir el café hoy

El café árabe sigue ocupando un lugar central en la vida jordana: se sirve en bodas, en reuniones de pésame, en reconciliaciones y en las visitas familiares de todos los días. En casas y oficinas también te ofrecerán té dulce, a menudo aromatizado con salvia o menta. Donde los visitantes tienen más probabilidades de vivir el ritual completo es en el desierto, sobre todo en Wadi Rum y en los hogares beduinos de los alrededores de Petra, donde los anfitriones aún pueden tostar y moler los granos junto al fuego. Acepta la taza con la mano derecha, bebe despacio y no olvides agitarla. Es una de las formas más sencillas y cálidas de conectar con la cultura jordana.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se agita la taza al beber café beduino?

Agitar suavemente la tacita de un lado a otro antes de devolverla es una señal cortés de que ya has bebido suficiente. Sin ese gesto, el anfitrión seguirá rellenándote la taza, porque servir café una y otra vez es una muestra de generosidad. Es un gesto sencillo que todo invitado en Jordania aprende enseguida.

¿Cuántas tazas de café árabe debe beber un invitado?

No hay una regla estricta. Muchos invitados beben de una a tres tacitas. La tradición popular da nombre a las tazas, como la taza del invitado y la taza del disfrute, y algunos relatos mencionan una cuarta taza con un significado especial. Lo importante es aceptar al menos una taza como muestra de respeto.

¿A qué sabe el café beduino?

El café beduino, o qahwa sada, es de color claro, amargo y muy perfumado con cardamomo. Suele servirse sin azúcar, a menudo acompañado de dátiles para equilibrar el amargor. Es muy distinto del café de estilo turco, que es más oscuro, más espeso y a menudo se endulza.