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La historia del mansaf: el gran banquete jordano en torno a una sola bandeja
Tradición · Gastronomía

La historia del mansaf: el gran banquete jordano en torno a una sola bandeja

Cuando una familia jordana quiere honrar a un invitado, celebrar una boda o reunir a la gente tras una disputa, hay un plato que lo dice todo: el mansaf. No es simplemente una comida. Es una ceremonia servida en una única y gran bandeja.

Un plato que une a la gente

El mansaf es cordero cocinado a fuego lento en una salsa de jameed, un yogur seco que se rehidrata y se cuece hasta quedar cremoso y ácido. La carne se coloca sobre un lecho de arroz extendido encima de finas láminas de pan shrak, se espolvorea con almendras tostadas o piñones, y sobre todo ello se vierte la salsa caliente de yogur. El resultado es rico, salado y ligeramente agrio.

Se sirve en una gran bandeja redonda colocada en el centro de la reunión. Tradicionalmente, los comensales se ponen de pie alrededor de la bandeja y comen juntos con la mano derecha. La palabra mansaf procede de una raíz árabe asociada a una gran bandeja de servir, y la bandeja compartida es el corazón de su significado: todos comen del mismo plato, como iguales y como un solo grupo.

Cómo se come

Comer mansaf con la mano es todo un arte. Con los dedos de la mano derecha se reúne un poco de arroz, carne y salsa, se aprieta suavemente hasta formar una bolita y se lleva a la boca empujándola con el pulgar. Los comensales expertos lo hacen con rapidez y limpieza, y a quienes lo prueban por primera vez se les suele guiar entre risas amistosas. El anfitrión da vueltas alrededor de la bandeja, desmenuzando los mejores trozos de carne y colocándolos delante de los invitados. Desde una jarra se vierte más jameed sobre el arroz. Hoy, en muchas casas se ofrecen cucharas a los visitantes, y a nadie le importará que uses una.

Del desierto a la mesa nacional

Las raíces del mansaf están en la vida pastoril de las comunidades beduinas y aldeanas de la región, que criaban ovejas y cabras y conservaban la leche secándola en forma de jameed. Antiguamente el plato se preparaba a menudo con pan y trigo bulgur, y el arroz se generalizó más tarde. La ciudad de Kerak es especialmente famosa por su jameed. El mansaf se sirve en los momentos más importantes de la vida: bodas, el nacimiento de un hijo, el regreso de un viajero, las fiestas religiosas, las reuniones de pésame y las reconciliaciones entre familias. En 2022, la UNESCO incluyó el mansaf de Jordania en su lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, en reconocimiento de su papel en la vida social jordana.

Dónde probarlo

El mansaf es un plato grande y generoso, que suele cocinarse para mucha gente, así que el mejor mansaf se encuentra a menudo en las celebraciones familiares. Los visitantes también pueden pedirlo en restaurantes tradicionales de todo el país, sobre todo los viernes, cuando muchas familias se reúnen para una larga comida. Si te invitan a compartir un mansaf, acepta con gusto. Ponte de pie o siéntate cerca de la bandeja, usa la mano derecha, come de la parte que tienes delante y da las gracias a tu anfitrión. Después, una tacita de café amargo es la forma tradicional de terminar la comida.

Preguntas frecuentes

¿De qué está hecho el mansaf?

El mansaf es cordero cocinado en jameed, un yogur seco fermentado que se convierte en una salsa rica y ácida. Se sirve en una gran bandeja sobre arroz y fino pan shrak, coronado con almendras tostadas o piñones. En la mesa se vierte por encima más salsa de jameed caliente.

¿Cómo se come el mansaf de forma tradicional?

Tradicionalmente, se come de pie alrededor de una bandeja compartida y con la mano derecha. Con los dedos se reúne un poco de arroz, carne y salsa, se le da forma de bolita y se lleva a la boca empujándola con el pulgar. Es habitual ofrecer cucharas a los visitantes, y usarlas es perfectamente aceptable.

¿Está reconocido el mansaf por la UNESCO?

Sí. En 2022, la UNESCO inscribió el mansaf de Jordania en su Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La inscripción reconoce el mansaf no solo como un plato, sino como una tradición social que acompaña bodas, fiestas, reconciliaciones y otros momentos importantes de la vida jordana.