
Los rostros silenciosos de Ain Ghazal: entre las estatuas más antiguas de la figura humana
Permanecen en silencio tras el cristal, con grandes ojos perfilados en negro y rostros planos y serenos. No tienen nombre ni inscripciones. Y, sin embargo, las estatuas de Ain Ghazal se hicieron hace unos 9000 años y están entre las figuras humanas de gran tamaño más antiguas jamás halladas.
Una aldea más antigua que la escritura
En el extremo oriental de la actual Amán, cerca del río Zarqa, se encuentra el yacimiento de Ain Ghazal, el Manantial de la Gacela. Hace unos 9000 años era una de las mayores aldeas del Próximo Oriente, hogar de gentes que estuvieron entre las primeras en cultivar la tierra, criar cabras y vivir en casas permanentes. Era el Neolítico, miles de años antes de la invención de la escritura. El yacimiento se descubrió en 1974, cuando se construía una nueva carretera por la zona. Los arqueólogos empezaron a excavar a principios de la década de 1980 y sacaron a la luz casas con suelos enlucidos, herramientas y enterramientos. Entonces, en 1983, encontraron algo que nadie esperaba.
Estatuas enterradas con cuidado
En el fondo de una fosa, el equipo encontró un grupo de figuras depositadas con cuidado en la tierra, unas encima de otras. En 1985 apareció un segundo grupo. Entre los dos depósitos sumaban unas treinta figuras: estatuas completas, con cuerpo y piernas, y bustos que muestran solo la cabeza y los hombros. Algunos bustos tienen dos cabezas, una junto a otra. Las figuras se hicieron con yeso de cal modelado sobre un armazón de cañas y cordel. Sus ojos se perfilaron con un material oscuro, probablemente betún, que les da esa mirada tan impactante. Las más altas rozan el metro de altura. Restaurar objetos tan frágiles exigió años de trabajo paciente por parte de especialistas.
Un misterio sin palabras
Como los habitantes de Ain Ghazal no dejaron escritura, nadie sabe con exactitud qué significaban las estatuas. Algunos investigadores creen que representaban a antepasados venerados; otros, que eran figuras de espíritus protectores o de héroes de relatos hoy perdidos. El cuidado con que se enterraron sugiere que se trataban con respeto, quizá sepultadas cuando su tiempo de uso había terminado. Sea cual sea su significado, demuestran que quienes vivían hace 9000 años en lo que hoy es Amán tenían la destreza, la organización y la imaginación necesarias para crear imágenes de sí mismos a gran escala. Son un capítulo extraordinario de la larga historia humana de Jordania.
Dónde verlas
Varias de las estatuas de Ain Ghazal se exponen en el Museo de Jordania, en el centro de Amán, donde se presentan como uno de los tesoros de la colección nacional. Otras figuras se conservan en grandes museos del extranjero. Reserva tiempo para contemplarlas sin prisa. Fíjate en los ojos, las manos pequeñas y los perfiles planos, y recuerda que estas figuras se hicieron antes que las pirámides de Egipto y que las primeras ciudades de Mesopotamia. El yacimiento de Ain Ghazal no está preparado para recibir visitas, así que el museo es el lugar para conocerlas.
Preguntas frecuentes
¿Qué antigüedad tienen las estatuas de Ain Ghazal?
Las estatuas de Ain Ghazal tienen unos 9000 años y datan del Neolítico, aproximadamente de la segunda mitad del octavo milenio a. C. Las hizo una comunidad agrícola que vivía en Ain Ghazal, en el extremo oriental de la actual Amán, y están entre las figuras humanas de gran tamaño más antiguas que se conocen.
¿Dónde puedo ver las estatuas de Ain Ghazal?
Varias de las estatuas se exponen en el Museo de Jordania, en Amán, que es el mejor lugar para verlas. Algunas otras figuras del yacimiento se conservan en museos del extranjero. El yacimiento arqueológico en sí no está preparado para visitas turísticas.
¿De qué material están hechas las estatuas de Ain Ghazal?
Se hicieron con yeso de cal modelado sobre un armazón interior de haces de cañas y cordel. Los ojos se perfilaron con una sustancia oscura, probablemente betún, y algunos detalles se pintaron. Después, las figuras se enterraron en fosas, lo que ayudó a conservarlas durante miles de años.
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